Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Inform. General

CORDOBA

Las armas robadas en Córdoba, limpias para delinquir en el país

Como la Provincia no adhirió a la Ley Nacional de Registro de Armas de Fuego, no le informa los robos a la Agencia Nacional de Materiales Controlados, la cual lleva el reporte general del país.
El Tribunal Superior de Justicia considera que esa agencia no da garantías sobre la conservación y sobre la destrucción de las armas secuestradas.

Por: Tomás Vázquez (para La Voz)

23.10.2017

“Hoy es un gran negocio robar armas en Córdoba y cometer delitos en el resto del país, porque van a estar limpias esas pistolas. Como Córdoba no está adherida a la ley, la Justicia no informa a la agencia sobre las armas que actuaron en distintos delitos, entonces nosotros no tenemos forma de agregar ese tipo de información al legajo del arma”.

Esto advierte un alto funcionario de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac), porque la provincia no está adherida a la ley 25.938 –de Registro Nacional de Armas de Fuego y Materiales Controlados, Secuestrados o Incautados–, por lo que deja al organismo sin información sobre las armas que forman parte de delitos en la segunda provincia más poblada del país.

Y no es menor el impacto: la provincia de Córdoba sería un gran aliado tanto por la cantidad de armas que envía a ser destruidas –segunda del total nacional en la última destrucción– como por la recepción de armamento como parte del plan de entrega voluntaria, donde aporta el 9 por ciento a nivel nacional.

En la actualidad, la Justicia consulta a la agencia por el estado de un arma –o cualquier material controlado– cuando esta tiene participación en un delito, pero luego no informa en qué situación queda, dejando a la Anmac sin información clave para actualizar el Banco Nacional de Datos de Armas.

“Si a mí me roban mis armas que tengo como legítimo usuario, yo denuncio. El juez va a llamar al registro y le va a preguntar por esas armas, dando el número de serie; pero no dejará asentado que esas armas fueron robadas (por no existir la adhesión a la ley). Entonces, después esos delincuentes asaltan con mis armas y cuando otro juez llama a la agencia, no van a tener ningún impedimento en su legajo”, indicó.

Quien hoy realiza el registro, depósito y destrucción en Córdoba es el Tribunal Superior de Justicia, desde donde expresaron que nunca fueron informados respecto de dónde la Anmac piensa depositar las armas, ni qué protocolos se van a usar para el traslado y la conservación, que les permita acordar la adhesión a la ley.

“No tenemos las garantías necesarias para disponer todas las armas que tenemos secuestradas. No nos dan motivo para ceder o, mejor dicho, para acordar”, se justificó un miembro del Tribunal Superior de Justicia.

Entregas voluntarias

“Desde que se reanudó en 2017 –hace cuatro meses– el Programa Nacional de Entrega Voluntaria, superó las 7.300 armas recibidas y más de 140.000 municiones a nivel nacional. En la provincia de Córdoba, el número es de 647 armas de fuego entregadas y más de 8.000 municiones”, explicaron desde la Anmac.

La entrega se realiza anónimamente –en Córdoba sólo puede hacerse de 9 a 13 en Colón 1652–, sin la necesidad de presentar documentación tanto personal como del arma, ya que se apuesta a que esto motive a las personas a sacar armas de la ilegalidad. Quien entrega el material ve cómo es registrado e inutilizado, mediante el prensado del cañón.

Según un trabajador local de la Anmac, la mayoría de las entregas vienen de personas que quieren sacarse de encima armas que heredaron y de madres o abuelas que sacan las armas a sus hijos, cansadas de que estos delincan.

Para alcanzar un mayor número de entregas, en Buenos Aires se está implementando una boca de recepción móvil, y la idea es trasladar esa modalidad a Córdoba y al resto de las provincias, ya que muchas personas no quieren movilizarse con armas por miedo a ser encontrados y no poder demostrar que, realmente, se iban a acoger al programa.

Estas armas entregadas por la ciudadanía y las bajas de dotaciones policiales son los materiales que Córdoba envía para ser destruidos por la agencia. Las usadas en delitos con causas en las cuales ya no van a ser requeridas son destruidas por la Provincia.

Pese a ser algo positivo, por sacar de circulación armas que podrían volver a las calles, la ley 27.192 establece que la Anmac cuenta con la potestad de efectuar la destrucción, con carácter exclusivo y excluyente.

“El Tribunal Superior de Justicia está haciendo algo bueno al destruir armas porque las saca de circulación para que no puedan volver al delito. Además tiene el mejor depósito de Córdoba para preservarlas como prueba y también por seguridad, pero lo real es que la destrucción es facultad de la agencia”, dijo un funcionario.

La desconfianza y el uso político separan a las dos partes, que reconocen el valor de la otra, pero no quieren ceder espacios de poder.

Un registro muy masculino 

De los 979.508 de usuarios de armas, 945 mil son hombres.

En la Argentina hay casi un millón de legítimos usuarios, de los cuales sólo el 3,5 por ciento son mujeres.

Córdoba tiene el 8,5 por ciento de los usuarios de armas de fuego registradas en el país.

Además, la provincia es el principal destino nacional de turismo cinegético, por lo que la Anmac tiene oficinas de registro y control de armas en el Aeropuerto Ambrosio Taravella.

Fuente: La Voz

DEJE SU COMENTARIO

campos obligatorios

Por favor, ingrese el siguiente código y luego haga click en botón de envío. Gracias.

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.