TIRO FEDERAL DE LUJAN Aquella época dorada de grandes campeones
Las décadas del 70, 80 y 90, sin dudas, fueron notorias en cuanto a buenos resultados para el Tiro Federal de Luján, entidad que además de permitir a sus asociados practicar disparos tenía una gran masa societaria que se acercaba a disfrutar de la pileta e instalaciones junto al río Luján. "Chamaco" Pagani, como parte de esa rica historia, rememora sus vivencias con el fúsil y la carabina en la mano.
Autor: Alejandro Musso
En nuestra ciudad, el apellido Pagani rápidamente será asociado a la carpintería, al arte y al deporte. Conocido por el apodo de “Chamaco”, tiene en su haber varios títulos argentinos y alguna convocatoria a la Selección Nacional de Tiro en sus años mozos.
Sobre sus actuaciones, recuerda algunos certámenes en los que fue protagonista: “Corría el año 1972 y en la ciudad de Resistencia en Chaco se realizó el Campeonato Argentino de Tiro. El arma elegida por aquel entonces era el fusil Mauser con mira óptica, muy lejos de las telescópicas de la actualidad, y el tirador podía ayudarse con un catalejo. Como el Tiro Federal de Luján se había coronado ganador un año antes, defendíamos la bandera de ganadores. Por un problema personal no pudo ser de la competencia Antonio Martín y en su lugar debutó una joven promesa del tiro lujanense Gerardo Almagno, oriundo de General Rodríguez. Para llegar hasta Chaco viajamos en un Fiat 1500 modelo 1970 propiedad de José Fragatti, también tirador, más conocido por el apodo de “Gallito”, representante del barrio La Loma, con el cual se unieron los 1100 kilómetros que separaban Luján de Resistencia. Se llegó un viernes y el sábado era la competencia”.
El primero en disparar fue “Chamaco” Pagani, con tiros que se realizan en distintas posiciones que iban desde cuerpo a tierra a rodilla en tierra, logrando una excelente performance ante los mejores del país. Allí impuso el récord argentino de 95 sobre cien en la especialidad tendido. A pesar de eso, no alcanzó y pese a la buena labor de Almagno y Fragatti el trío finalizó en la segunda colocación por detrás de San Nicolás.
“En ese momento, a la hora de buscar un culpable por no conservar el título ganado, quizá el largo viaje haya sido el responsable en una travesía con muy poco descanso por las rutas argentinas que en el aquel entonces no eran autovías y en las cuales no se podía perder la concentración sobre el camino trazado”, recordó Pagani.
Las estadísticas daban cuenta de 235 blancos conseguidos por “Chamaco”, 231 para Almagno y 240 para Fragatti, quedando en el segundo escalón del podio por debajo del elenco ganador por una efímera diferencia de cuatro puntos.
Al día siguiente, en la faz individual, Fragatti y Pagani obtuvieron la clasificación para la final de la especialidad Disparo con Rodilla en Tierra, coronándose campeón Argentino “El Chamaco” Pagani a pesar de desempeñarse sin catalejos con un puntaje de 172 sobre 200 posibles, consiguiendo un promedio de 8,5.
“Ese fue el último año en que se utilizó el fúsil Mauser en ese tipo de competencias. En el año 1973 los problemas internos de política con enfrentamientos armados en el país determinaron la suspensión de competencias con el uso de armas. Luego de eso, la carabina fue el arma elegida para los certámenes de tiro. Con la nueva arma se disparaba a menor distancia pero con un blanco más chico y con un gatillo sensible ‘a pelo o celoso’ que ni bien se tocaba salía el disparo. Me costó acostumbrarme, se me escapaban los tiros -rememoró Pagani-. Se sumaron a la competencia las ciudades de San Andrés de Giles e incluso José Fragatti fue convocado dos veces para la Selección Argentina de Tiro”.
Misma suerte tuvo “Chamaco” Pagani, recordando que desde la Federación Argentina mandaban los blancos al tiro de nuestra ciudad y de allí se enviaban por correo con los disparos marcados. “Las carabinas eran estándar pero importadas y muy caras para poder adquirirlas. El Tiro Federal de Luján consiguió precio de costo para sus tiradores y algunos pudieron adquirir sus propias carabinas de la marca Orbea de empresa nacional. Fragatti tenía una carabina olímpica pero al ser zurdo no coincidía el lado de apoyo con el mío que era derecho, no pudiendo por consiguiente utilizar ambos la mismo arma”.
En 1979, en un torneo nacional en Chivilcoy, les impiden a Pagani y Fragatti competir juntos y el binomio quedó conformado por la dupla Rubén Álvarez y “Chamaco”. Allí Pagani fue primero con 520 punto. Un año después, en un Campeonato Argentino en Rosario, le informaron a “Chamaco” del fallecimiento de su tío Roberto Pagani en octubre y pegó la vuelta. Un participante de Buenos Aires lo acercó hasta Campana y de allí junto a Álvarez decidieron venir caminando a Luján por el costado de la Ruta 6, aunque un policía los levantó y los dejó en la rotonda de entrada a la ciudad, logrando llegar al sepelio.
Más acá en el tiempo, en San Andrés de Giles, Mirta Libares, campeona Argentina y Sudamericana, organizó un torneo y Pagani participó con una carabina prestada por Rubén Alvarez. Ganó Mercedes en individual y en equipos primero fue Luján. “No practicaba pero igual pegaba”, recordó.
El último torneo para Pagani fue en el año 1990 en Luján con Carabina Estándar especialidad Tendido, con una gran participación, entre ellos el joven Gabino Hernández, Olimpia de Plata y campeón Panamericano, al que “Chamaco” -tras igualar en 186- aventajó por mejor centro. “Con 43 años en ese entonces dejé de tirar, pero nunca dejo de acordarme ya próximo a los 80 de la gran familia del Tiro Federal de Luján”, concluyó.

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